Luego de la gran actuación de su equipo el fin de semana, en la cual enfrentó y venció al Racing de Santander por 4 a 0, Pep Guardiola dijo en conferencia de prensa que si su equipo mantiene el nivel de los últimos partidos será difícil estar en cuartos de la Champions.
Por otro lado, Leo Messi, la gran esperanza del seleccionado argentino para este mundial, aclaró que no hay que preocuparse demasiado por haber jugado dos partidos mal, pero que no se puede repetir esto para mantener la diferencia con el Real y seguir avanzando en la Champions.
Esta noche el barça visitará al Stuttgart Alemán, que también viene de golear en la Bundesliga por 5 a 0 al Colonia.
El próximo sábado, en Abu Dhabi, el Barcelona jugará la final del Mundial de Clubes frente a Estudiantes de la Platay el equipo azulgrana sufrirá una baja importante, Andrés Iniesta.
Luego de haber pedido el cambio por una molestia muscular durante el partido frente al Atalante mexicano, correspondiente a una de las semifinales, el cuerpo médico del equipo español le realizó los estudios correspondientes, que confirmaron una rotura en la fascia del recto anterior de la pierna izquierda
Dicha lesión dejará al jugador fuera de la final y del resto de la temporada 2009, ya que la recuperación sería de aproximadamente 2 semanas.
Andrés Iniesta, el mago manchego criado en la cantera del FC Barcelona y al que un amigo gaditano le llama Iniesta “Pocaplaya”, contribuyó ayer, después de su magnífico gol ante Bélgica, a que el fútbol, originalmente un deporte, subiera un peldaño más en su camino hacia la consideración de arte.
Goles como el de Iniesta deberían valer más que otros porque, aunque el aplauso sea el mismo, la emoción que provocan no tiene comparación.
El gol obra de arte desde el inicio. Fábregas recupera un balón a pocos metros de la frontal del área y, como si de un ser dotado de visión multiangular se tratara, otea el horizonte, ponderando las diferentes opciones. Derecha, izquierda, delante y, finalmente, detrás, por donde aparecía Iniesta como una exhalación.
Cesc envía un pase preciso y precioso al de Albacete y éste, a toda velocidad, hace que el tiempo se detenga, recordando esos instantes en los que el gran Emilio Butragueño bajaba los brazos y los defensas se echaban a temblar, como en aquella maravilla ante el Cádiz.
Andresito, el Mago Merlín de nuestro fútbol, sienta al portero con un quiebro de genio y, apenas sin ángulo, remata a portería vacía. El propio Iniesta valoró el gol como uno de los más bonitos de su carrera.
Te equivocas, Andrés. Fue mucho más que un gol. Fue una obra de arte.
Se acabó el pesimismo cuando la selección acude a un campeonato internacional. Se acabó el asumir que en los cuartos de final nos marchamos para casa. Se acabó ser el hazmerreír de Europa, como la promo que sacó una televisión inglesa para vender la EURO 2008. A partir de hoy, España puede ir a estas citas con la cabeza muy alta.
La temprana lesión de David Villa hizo presagiar lo peor. Los rusos, que no son nadie, podían aprovechar el golpe psicológico. Pero no. Un Cescimperial manejó al equipo como parecía que sólo sabía hacer en Londres, ayudado por un Andrés Iniestasencillamente magistral.
España venció a Rusia por 0-3 y, pese a la incredulidad ante la comodidad del resultado, lo cierto es que asistimos ayer a una de las páginas más brillantes del fútbol español de los últimos años. Siempre habíamos jugado bien en los amistosos pero, a la hora de la verdad, nos temblaban las canillas. Ayer, en la hora clave, España se atrevió a jugar como en los amistosos, sacando todo el talento que tiene, que es mucho, reescribiendo la historia y plantándose en la final por méritos propios.
Los que pensábamos que nunca íbamos a volver a ver a España en una final, nos equivocamos, afortunadamente.
Gracias, chavales, gracias por darnos esta alegría histórica. Esperamos que el domingo hagáis lo que mejor sabéis hacer. Ganar.
Andrés Iniesta, tras su fantástico partido de ayer, fue galardonado con el trofeo a mejor jugador del partido. Aunque no ha llegado en su mejor momento, Iniesta tiene calidad de sobra para suplir los malos momentos.
Debo reconocer que el manchego, junto con su compañero de club, Xavi Hernández y el delantero del Liverpool, Fernando Torres, son mis tres debilidades, Casillas aparte, por supuesto, de esta selección.
Iniesta tiene esa extraña cualidad que sólo tienen los genios. Todo lo que hace lo hace bien. Todo los pases que intenta tienen un sentido. Todos los desmarques que hace tienen criterio.
Partiendo de la banda, por necesidades del guión, Iniesta realiza diagonales que traen en jaque a la defensa rival, incapaz de marcar a un jugador con tanta movilidad. Andrés volvió a demostrar ayer que, pese a ser un tipo discreto, es uno de los mejores futbolistas del momento.
Marcos Senna: trabajo mucho más oscuro que en los cuartos de final ante Italia. Se dedicó a cortar el juego del rival, donde estuvo perfecto, participando menos en la creación.
Xavi Hernández: manejó el partido con su buen criterio habitual aunque sin el brillo de otras ocasiones. No están en un buen momento y se nota aunque, pese a todo, se las arregló para cuajar un buen partido, logrando marcar un gol, el primero, el más difícil de todos.
David Silva: en líneas generales estuvo bastante desaparecido y menos participativo que en otras ocasiones. Se ofreció poco y no aprovechó las facilidades que daba la defensa rusa. Marcó el tercer tanto.
Andrés Iniesta: fantástico partido del de Albacete, que fue galardonado con el trofeo al mejor jugador del encuentro. Se movió a la perfección entre líneas y siempre intentó crear algo.
Cesc Fábregas: por fin, un partido grande del jugador del Arsenal. Mostró todas las cualidades que le han llevado a ser el motor del club londinense y lució a gran nivel durante todo el encuentro. Que siga la racha.
Xabi Alonso: presencia meramente testimonial, entró con todo el pescado vendido.
Lo tengo que reconocer. Cuando Luis Aragonés realizó los dos primeros cambios en el partido frente a Italia, me convencí de que Italia nos iba a eliminar.
Porque Aragonés quitó a Xavi para meter a Cesc. Es decir, el futbolista que hace que España juegue por otro al que la camiseta española aún le viene grande. Y además, sustituyó a Iniesta por Santi Cazorla, justo cuando el de Albacete estaba siendo el más entonado del equipo español, para cambiarle por un Cazorla que tardó más de 40 minutos en darse cuenta de que había entrado al campo.
Y luego, para más inri, quitó a Fernando Torres para meter a un inoperante Dani Güiza. Al final se consiguió la clasificación, sí, pese a los cambios de Luis Aragonés, que el domingo fue poco sabio, la verdad.
Marcos Senna: cumplió sin más. Justito en defensa, donde tampoco lució especialmente y, como siempre, desaparecido en ataque, que no es lo suyo.
Xavi Hernández: suspenso. No logró entrar en juego en ningún momento y, cuando él no juega, España no juega. Ni él logró ofrecerse, ni sus compañeros lograron encontrarle.
Andrés Iniesta: suspenso. Muy desaparecido, bien tapado por los defensores suecos, que anularon sus diagonales.
David Silva: notable. Voluntarioso y participativo. Se fue entonando a medida que avanzaba el partido y, aunque no estuvo especialmente brillante, al menos lo intentó constantemente.
Cesc Fábregas: muy mal. Sustituyó a Xavi y, pese a jugar en su posición por primera vez con la camiseta española, volvió a defraudar. Apenas entró en juego.
Santi Cazorla: aprobado. Tocó pocos balones pero se le ve atrevimiento.
Marcos Senna: cumplidor en las tareas defensivas, un cero a la izquierda a la hora de la creación de fútbol. En varias ocasiones complicó la salida del balón con pérdidas absurdas.
David Silva: de menos a más. El canario comenzó con mucha timidez pero, poco a poco, se fue soltando. En la segunda parte realizó unos buenos minutos.
Andrés Iniesta: aún no está completamente repuesto de la gastroenteritis de la semana pasada y se nota. Tuvo 20 minutos muy buenos en la primera mitad, creando la jugada que supuso el segundo gol de España. Sustituido en la segunda parte.
Xavi Hernández: magistral partido del cerebro del Barça. Enorme en el pase y en la recuperación de la pelota. Dio una lección de saber estar y colocación. Se basta y se sobra para organizar el juego de la selección. Un 10 para él, como casi siempre.
Cesc Fábregas: presencia meramente testimonial, pese a que lograra marcar un gol. No encuentra su sitio en esta selección, más que nada porque Xavi ocupa su puesto y, de momento, lo hace mejor que él.
Xabi Alonso: disputó los minutos finales. Poco que decir de él.
Calificación media del centro del campo español: notable