25 de Diciembre de 2007
Estás viendo los artículos de Futbol Real correspondientes al día 25 de Diciembre de 2007.
Casillas: como siempre, genial. Sólo tuvo que intervenir dos veces, y las dos salvó los muebles. Esto es un portero de garantías, uno que te da puntos. El mejor del mundo.
Sergio Ramos: bien. No tuvo muchos problemas con Ronaldinho, al que controló en todo momento. Se incorporó al ataque, aunque menos veces de lo que acostumbra. Con la salida de Bojan, pasó algún apuro.
Pepe: fantástico. Me sigue pareciendo una barbaridad lo que se pagó por él pero, desde luego, es un buen central. Anuló completamente a Eto’o. Rápido en el corte, puede ser el central que el Madrid llevaba buscando tantos años.
Cannavaro: regular. No la cagó tanto como suele pero, por supuesto, no jugó bien. Pero él no pierde la sonrisa. Normal. Si yo cobrara lo que él cobra por hacer lo que él hace, tampoco dejaría de sonreír.
Heinze: cumplió. Conoce sus limitaciones y no las sobrepasa. Sobrio y correcto.
Diarrá: increíble despliegue físico. Anuló él solito a casi toda la línea de medios del Barça. Eso sí, con el balón en los pies, bastante tiene con no romperse una pierna.
Sneijder: ¿jugó?
Robinho: regular. Poco acertado en el regate, se perdió en excesivas e innecesarias florituras. Si hubiera jugado en serio, el Madrid hubiera podido aumentar su renta.
Baptista: bien. En el caos y la velocidad, explota todas sus virtudes. Aprovechó su llegada para marcar un auténtico golazo.
Raúl: inédito. Con actuaciones como la del domingo, entiendo las razones de Luis Aragonés para no convocarle. Yo tampoco lo haría.
Van Nistelrooy: bien. Estuvo genial en la pared que hizo con Baptista en la jugada del gol. No tuvo ocasiones pero trabajó como el que más. Se le pudo ver defendiendo hasta la línea de fondo propia y es algo que siempre se agradece.
Gago: salió por Sneijder. Es como un cuadro bonito. Decora pero poco más.
Robben: sustituyó a Robinho. Bastante tiene con no romperse sus piernas de cristal cuando corre. No le pidamos que, además, juegue al fútbol.

Imagen: Marca
Escrito por Antonio López |
25 de Diciembre de 2007 |
1 comentario
1ª Division.
Víctor Valdés: mal. Sólo tuvo una ocasión para haber salvado a su equipo y, aunque el disparo de Baptista era bueno, tal vez pudo haber hecho algo más.
Puyol: bien. Pundonor y entrega le sobran. No se le puede pedir más. Cubrió con solvencia su lateral y se animó a subir al ataque. Terminó lesionado, después de que le clavaran los tacos en el tobillo en una jugada fortuita.
Márquez: bien. Cumplió en el centro de la zaga, ofreciéndose en algunas ocasiones para sacar el balón. En la jugada del gol, hizo lo que pudo. El mérito fue del Madrid, no hubo fallos.
Milito: bien. Al igual que Márquez, el poco trabajo que tuvo, lo solventó con facilidad.
Abidal: inédito. No se incorporó ni una sola vez y, en defensa, no tuvo trabajo. Un pedazo de carne con ojos.
Yaya Touré: demasiado protagonismo. Debería limitarse a correr y destruir. En ese aspecto, cumplió pero, a nivel ofensivo, le comió bastante terreno a Xavi, aunque podría ser culpa del canterano.
Deco: falto de ritmo. Intentó cosas pero, desde luego, no está a su mejor nivel. Fallón, participativo, pero fallón.
Xavi: la gran decepción. Él es el auténtico motor del Barça y, cuando no está, su equipo lo nota. Se le vio muy poco y, lo poco que se le vio, estuvo mal.
Iniesta: de largo, el mejor del Barça. El único que supo romper la telaraña creada por Schuster. Presencia y calidad. Hizo lo que quiso en todo momento pero no encontró ningún socio.
Ronaldinho: otra vez, mal. Esta vez, le echó más ganas que habitualmente, lo que no es difícil, pero no le salió nada. Nunca pudo con Sergio Ramos. Su salida es inminente. No hay otra opción.
Eto’o: perfectamente marcado por Pepe, apenas entró en contacto con el balón.
Zambrotta: sustituyó a Puyol. Poco se puede decir de él. Lleva el número 11. No se me ocurre nada más.
Giovanni: salió por Deco. Aún está muy verde. Lo intentaba siempre hacia dentro, facilitando la tarea de Heinze.
Bojan: sustituyó a Xavi. En 20 minutos, hizo más que Ronie en 4 meses. Movilidad y descaro. Cuando entró, Sergio Ramos empezó a pasarlo mal, pero fue tarde.

Imagen: Sport
Escrito por Antonio López |
25 de Diciembre de 2007 |
0 comentarios
1ª Division.
Se llevó el Espanyol los tres puntos de su visita al Calderón gracias a dos factores. El primero, el más importante, que jugó mucho mejor. No es casualidad que los de Valverde estén donde están en la tabla. Es por méritos propios. El segundo, un golfo vestido de árbitro que se empeñó en perpetrar un arbitraje que, para calificarlo, “malo” se queda dramáticamente corto.
Expulsó al Kun a la media hora de juego en una jugada absurda. En el centro del campo, el Kun conduce la pelota unos 10 metros con un jugador del Espanyol agarrándole de la camiseta. El Kun se cansa y se da la vuelta, empujando al rival, como diciendo “ya está bien, hombre”. El árbitro, boquiabierto ante tanta violencia, le saca la roja. Y se quedó con ganas de llamar a la Guarda Civil para que detuvieran al Kun, que es un psicópata en potencia. Un día cualquiera le va a romper la bota a algún defensa de los que le cosen a patadas. Vergonzoso que un tipo así no esté entre rejas.
Tampoco pitó un penalti por mano de Raúl García. En cambio, mandó a los vestuarios a Pernía por doble amarilla. Esta segunda expulsión la agradecí. A ver si cunde el ejemplo y los otros árbitros expulsan a mi admirado saco de huesos. Si no, lo de entrar en Champion’s va a ser un sueño.
Igual que fue un sueño que el Atleti se adelantara por medio de Simao, con un lanzamiento de falta. En inferioridad numérica, era cuestión de tiempo que el Espanyol abriera la lata. Lo hizo Tamudo, quién si no, aprovechando un saque de esquina en el que Eller, quién si no, le dejó solito en el segundo palo.
Y luego, con el Atleti ya con 9, en el minuto 85, Luis García marcó el definitivo 1-2. Si el árbitro no se hubiera cargado el partido a la media hora, cuando expulsó al Kun, tal vez hubiera sido diferente. De todos modos, lo dicho, mientras estuvieron los 22 jugadores sobre el campo, el Espanyol demostró que era mejor equipo.

Imagen: Mundo Deportivo
Escrito por Antonio López |
25 de Diciembre de 2007 |
0 comentarios
1ª Division.
Salió el Madrid con Guti en el banquillo y, por supuesto, sin querer tener la pelota. Cuando el de Torrejón no está, al Madrid no le sirve de nada. Confía en el caos y la velocidad. Desde que el genial centrocampista se borrara del partido ante el Lazio a causa de una gastroenteritis y, horas después, fuese grabado en una fiesta nocturna de las típicas del mundo rosa, Schuster le está castigando. Pero, claro, ese castigo se traduce en que el Madrid no juega un carajo.
Por parte blaugrana, Rijkaard alineó a Ronaldinho y Deco desde el inicio. A día de hoy, forzar la máquina del portugués ante un partido de esta importancia, me parece algo lógico. No así lo del brasileño, una sombra del futbolista que una vez fue. Rijkaard le dio una nueva oportunidad a Ronie y, algo que ya no es noticia, el brasileño respondió con muy poco acierto. Puso ganas pero, a este tipo de futbolistas, hay que pedirles mucho más.
El partido fue un monólogo del Barça pero falló donde normalmente no falla. Xavi estuvo muy espeso y su equipo lo notó. Deco tampoco encontró su sitio, aunque estuvo más participativo que el catalán. Touré cobró demasiado protagonismo y sólo Iniesta, que hizo un partidazo, marcó las diferencias.
Enfrente, Diarrá se creció para tapar la creatividad del manchego. Buen partido del malí, defensivamente, claro. Con el balón en los pies, no sabe, no contesta.
A Eto’o lo anularon entre Pepe y Cannavaro. Correcto el italiano, fantástico el portugués. El Barça echó mucho de menos a Messi. Seguro que no será el último partido que lo haga.
Y, por supuesto, Casillas, que salvó las dos ocasiones más claras de que dispuso el Barça. Ahí estuvo la gran diferencia del choque. Valdés no pudo detener el disparo de Baptista que significó la victoria merengue y, sin embargo, Íker detuvo los pocos balones que le llegaron.
Y muy poco más dio de sí el partido que, la verdad, fue un coñazo. Cuando salió Bojan en la segunda parte, hizo más en 20 minutos que Ronaldinho en todo el partido. ¿Y si Rijkaard se hubiera atrevido?
El árbitro, en líneas generales estuvo bien, alguna decisión que perjudicó al Barça pero, la verdad, nada de lo que puedan quejarse.

Imagen: As
Escrito por Antonio López |
25 de Diciembre de 2007 |
0 comentarios
1ª Division.
Valencia y Zaragoza empataron a dos goles en el partido disputado en La Romareda el pasado sábado. Después de todo el follón que se había montado en el seno del conjunto che con la estampida del elefante Koeman en la cristalería valencianista y, sobre todo, viendo cómo se desarrolló el encuentro, los levantinos pueden darse con un canto en los dientes.
Porque el Zaragoza se puso por delante muy pronto. Diego Milito transformó un penalti y después, Sergio García, con la inestimable colaboración del portero del Valencia, Mora, hizo el segundo. Apartado Cañete y con Hildebrand ausente, la tarea de defender la portería valencianista estuvo en manos de Mora. Visto lo visto, Koeman tendrá que volver a contar con el de Puertollano. O eso, o ponerse él los guantes.
En la segunda parte, el entrenador del Valencia fue expulsado por llamar al árbitro “casero”. Curiosamente, el equipo reaccionó. Zigic marcó su primer gol en Liga y, posteriormente, Silva hizo una gran jugada personal y puso el balón en la escuadra del arco defendido por César.
Y todo el equipo celebró el gol como si de la final de la Liga de Campeones se hubiera tratado. Y en esa piña también estaban Albelda, Angulo y Cañizares, al menos en espíritu. Quien no estaba y, al paso que van las cosas, no lo estará nunca, fue Ronald Koeman.

Imagen: Eurosport
Escrito por Antonio López |
25 de Diciembre de 2007 |
0 comentarios
1ª Division.