Triste adiós del Valencia a Europa
Si la andadura del Valencia en esta edición de la Liga de Campeones se puede calificar de carnavalesca, el partido de ayer en Stamford Bridge ante el Chelsea, fue el entierro de la sardina. Porque era algo que se veía venir desde hacía bastantes jornadas. El Carnaval se inauguró con las dos derrotas ante el flojísimo Rosenborg, un equipo que juega la máxima competición europea porque todos los equipos del continente tienen derecho a ello pero, vamos, que si esa plaza se la dieran al último clasificado de la Liga Española, no pasaría nada.
El partido de ayer, un triste 0-0 gracias a las intervenciones del veterano Santiago Cañizares y los tres balones que los jugadores ingleses estrellaron en los postes, podía haber sido peor.
De hecho, fue peor, porque el Valencia se vino para casa con la lesión de David Villa, que tuvo que pedir el cambio nada más comenzar la segunda parte. El asturiano estará de baja un mínimo de tres semanas por una micro rotura en los isquiotibiales. Más malas noticias.
Como se suele decir, a perro flaco todo se le hacen pulgas. Lo que la directiva tiene que tener claro es que los males del Valencia no estaban en el banquillo. Habrá que mirar a otro sitio.
Imagen: Sport
Escrito por Antonio López |
12 de Diciembre de 2007 con
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