El Madrid gana al Racing con dos goles de Raúl
Salió el conjunto blanco con Baptista de titular que, hasta entonces, sólo había disputado 87 minutos. Partido número 400 con la camiseta del Real Madrid para el mejor portero del mundo, Íker Casillas. Pese al resultado final, 3-1, el de Móstoles tuvo trabajo.
En el minuto 8, una magnífica triangulación entre Baptista y Van Nistelrooy, que había bajado a la mediapunta para recibir, la completó el holandés con un excepcional pase a Raúl, dejándole solo dentro del área. El capitán controló magníficamente bien y, ante la salida de Toño, se acomodó para disparar al palo derecho del portero y después, cuando éste se había vencido, la colocó en el palo contrario.
Golpe en el pecho, beso en el anillo y pulgares señalando el dorsal. La celebración clásica del eterno capitán. Estoy totalmente de acuerdo con lo que le escuché a Ángel Cappa durante la narración del partido. Los entrenadores que apartaron a Raúl del área deberían devolver parte de su sueldo.
En la siguiente jugada, Casillas se lució ante un disparo lejano de Duscher, enviando el balón a saque de esquina. Ni en su partido 400 pudo estar tranquilo. Gajes del oficio. A la salida del córner, Casillas atrapó el balón y se lo cedió a Marcelo, que salió al ataque con rapidez, combinando con Robinho en el centro del campo. El brasileño, de primeras, la dejó para Baptista y éste habilitó a Sneijder en la derecha, dejándole solo en el mano a mano. El holandés remató pero Toño la sacó con el pie. El rechace lo aprovechó el ex del Ajax y chutó a puerta vacía. La pelota, que iba paralela a la línea de gol, la introdujo en su propia portería Sergio Sánchez, criado en la cantera madridista. Ya se sabe: es de bien nacido ser agradecido.
El Racing, sin embargo, no le perdió la cara al encuentro en ningún momento y pudo acortar distancias por medio de Smolarek, pero su remate se marchó al palo.
Tras el descanso, más de lo mismo. Un Racing tocando la pelota con mucho criterio y un Madrid agazapado atrás, esperando una contra. Diarrá contribuyó de manera determinante en el juego del Racing. Fue de los mejores del conjunto cántabro.
En un contraataque, Baptista fue objeto de falta. Raúl, sí, sí, Raúl, se encargó de lanzarla. Gol. Perro viejo con trucos nuevos, que se dice en mi pueblo. Ni los más viejos del lugar recordaban a Raúl tirando faltas. No fue un lanzamiento para enmarcar pero, oye, entró. Es lo que tiene estar en racha.
Acortó distancias el Racing en el minuto 72 por medio de Munitis, rematando una bonita combinación por banda izquierda. Cannavaro reclamó fuera de juego. Él era quien lo rompía. Grande el Balón de Oro.
En el tiempo que restaba, alguna mano salvadora de Casillas y varias ocasiones de ampliar la renta para el conjunto blanco. Victoria más trabajada de lo que revela el resultado final, aplicando la estrategia de costumbre: Casillas y la contundencia en la pegada.
Imagen: As
Escrito por Antonio López |
2 de Diciembre de 2007 con
2 comentarios.
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Comentarios
Desde luego críticas a parte los números le dan la razón a Raul.
[...] En el minuto 8, una magnífica triangulación entre Baptista y Van Nistelrooy, que […] – [Fuente Original] [...]
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