Segundo acto del Almería-Atleti: Leo evita el desastre
Salió en tromba el Almería, dispuesto a que su entrenador no tuviera que rascarse el bolsillo. En los primeros 15 minutos, la pelota fue suya. La presión asfixiante de los andaluces hacía que los atléticos perdieran el balón con mucha facilidad. El centro del campo colchonero, bien, gracias. Era una de las novedades, la pareja Maniche-Cléber Santana, ante la baja por lesión y sanción de Raúl García.
Ni el portugués ni el brasileño saben pegarle patadas a un balón. Si a este juego ganara quien más estorba a sus compañeros, ambos serían candidatos a Balón de Oro. En la víspera, Cléber se había quejado de que no tenía minutos. Empezamos a netender por qué no juega. Es muy malo.
Pasado el primer cuarto de hora, Seitaridis se animó a jugar un poquito y, tras una internada, remató a puerta. Maxi no llegó al rechace. El griego decidió que ya había jugado bastante. Al menos, para su equipo.
Las bandas del Atleti no existían. Ni Reyes ni Simao se enteraban de lo que iba la fiesta. Hasta el minuto 25 tampoco vimos al Kun. Eso sí, cuando le vimos, la lió. Recibió un balón por banda izquierda. Con un recorte magistral dejó sentado a un defensa y mandó el pase de la muerte al corazón del área. Debió haber sido gol, pero el balón le cayó a Maniche que, con sólo dos piernas, se organizó un jaleo digno de una sesión de Record Guiness de Twister. Consiguió rematar el portugués sin romperse ningún hueso. El disparo, muy desviado, lo empujó el Kun a gol. El árbitro lo anuló por claro fuera de juego.
A la media hora, Seitaridis hizo una gran jugada. Para el Almería, claro. Cometió un penalti marca de la casa sobre Crusat. El griego se lanzó como una marmota a por un balón que no llegaba ni en sus mejores sueños. El árbitro no supo si pitar o reírse. Hizo las dos cosas.
Felipe Melo lanzó la pena máxima, pero Leo detuvo el disparo. Y no sólo eso, sino que en el rechace que, por supuesto, lo ganó el Almería, Leo volvió a lucirse ante el remate de Negredo. Y aún hubo una tercera ocasión, ésta más flojita, de Uche, después del segundo milagro de Leo, que también sacó el argentino. ¿La defensa? Mirando la jugada. Con un par.
Posteriormente, una buena jugada del Almería por banda izquierda terminó con el balón en el travesaño Es lo que tiene Leo Franco. Cuando está imbatible contagia hasta a los palos.
Terminó el primer tiempo con otra gran jugada del Kun, esta vez por banda derecha, recorte magistral incluido, que no encontró rematador. De cara a la segunda mitad, Aguirre debería mover el banquillo, porque así no vamos a ninguna parte.
Imagen: Diario Marca
Escrito por Antonio López |
11 de Noviembre de 2007 con
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Comentarios
[...] finalizado el primer tiempo reclamando un poco de movimiento en el banquillo rojiblanco. Debimos matizar que ese movimiento fuera para aportar algo de provecho. Aguirre dio [...]
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