Desde Rusia con Agüero

Igual que en una película de espías, ayer en Moscú hubo buenos y malos. Pero, contra lo que cualquiera pudiera pensar, ambos vestían la misma camiseta. La rojiblanca del Atleti. Bueno, ayer no era rojiblanca, sino la azul pijamera. Vamos, la que parece un pijama. Cosas del marketing, supongo.

Y hablando de pijamas, pensemos en los sueños. En los que nos provoca la delantera del Atleti, con un magnífico Kun y un killer del área, Forlán. Pero claro, si hablamos de sueños, también nos vienen a la cabeza las pesadillas. Las de la defensa del Atleti, dirigidas por Pernía y Eller, compañeros de fechorías.

Ayer vivimos dos exhibiciones.

Por un lado, la del Kun, una más. Con  los dos goles de ayer, impresionante el segundo, el del empate final, ya lleva 10 goles en lo que llevamos de temporada, cinco en Liga, cinco en UEFA. Y aún estamos en Octubre. Como siga a este ritmo la Bota de Oro se le va a quedar dramáticamente corta. Le van a tener que dar la zapatería entera.

Por otro lado, la de Pernía, una más. Inoperante en ataque, como siempre, inexistente en defensa, también como siempre. Y digo yo, señor Aguirre, ¿no sería mejor salir al campo con uno menos en vez de sacar a Pernía? Así no le daríamos al rival la ventaja de jugar con 12 porque el gran Marianín siempre es de los mejores del contrario…

En cuanto al partido, los rusos avisaron muy pronto, con un remate que rechazó Abbiati (esta vez no cantó tanto como en el Nou Camp) a la madera. En el minuto 15, el Kun puso las cosas en su sitio. Controló un balón en la frontal del área, dejando atrás a un defensor ruso que aún le está buscando, y remató con la zurda a la red.

10 minutos después empataron los rusos, después de una magnífica jugada de Ivanovic, que le dio la tarde tanto a Pernía como a Simao. Y eso que jugaba de lateral, fuera de su posición natural de central. No extraña que media Europa le siga los pasos.

Tras el descanso, Forlán adelantó de nuevo a los de Aguirre. Tiene mucho gol el uruguayo. Es de esos delanteros que, con tres ocasiones, hace cuatro goles. Un fenómeno.

Los buenos se estaban llevando el gato al agua, así que había que darle un poco de suspense a la película. Los malos, la defensa del Atleti, pusieron todo su empeño. En el 61, un cúmulo de despropósitos de la zaga (Antonio López, Pablo y Abbiati), permite que Odemwingie empate el partido. Y un minuto después, el mismo jugador remata un saque de esquina en el que colaboraron Eller, Pablo y Cléber. Teniendo esta defensa, ¿quién se preocupa de los delanteros rivales? El enemigo está en casa.

Menos mal que el héroe también está en casa. A 5 minutos del final, Maniche mete un balón al Kun en el área. La música sube y el ritmo se detiene. El Kun controla, se revuelve, deja sentado a un defensa y, ante la salida del portero, con un toque sutil, salva a su equipo del desastre. Golazo.

Y cuando más falta hacía. Cuando parecía que los malos (aka Pernía y sus secuaces) se iban a llevar el partido, el Kun, como un nuevo James Bond, acude al rescate. Ningún guionista lo hubiera podido mejorar. Bueno, sí. En vez del 3-3 podría haber terminado con victoria del Atleti. Pero eso hubiera sido mucha ficción. Pernía no lo hubiera permitido.

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Imagen: Diario As 

Escrito por Antonio López | 26 de Octubre de 2007 con 0 comentarios.
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