Real Madrid, sin noticias de fútbol
Vivimos ayer en el Estadio Olímpico de Roma una muestra más de lo que muchas veces se ha comentado: que sólo con la camiseta no se ganan los partidos. Y esa fue la sensación que dejó el Real Madrid tras su visita a la capital italiana para enfrentarse a un Lazio que, en circunstancias normales, debería haber recibido una goleada.
Pero claro, las actuales de este Real Madrid distan mucho de ser circunstancias normales. Aún está ensamblando piezas Schuster pero, visto lo visto, o sucede una transmutación de almas, o este equipo presenta las mismas virtudes y los mismos defectos que la campaña pasada. Sigue ganando o bueno, casi siempre, pero fútbol, nada de nada.
Ayer empató á 2 ante un equipo bastante vulgar. Pero el Real Madrid pecó de indolencia. Se adelantaron los merengues gracias a un gol de Van Nistelrooy, después de una falta sacada por Sneijder. El ariete holandés, casi sin querer, metió el gol. Pero bueno, es lo que suele pasar con los grandes delanteros, que son capaces de marcar goles incluso durmiendo.
Y eso fue precisamente lo que hizo el Real Madrid después de marcar, dormirse. Tiene este equipo demasiados futbolistas que, a día de hoy, mantienen la ausencia por bandera.
Guti alterna actuaciones memorables con “días de esos”. Ayer tocó la versión indolente. Diarra aporta lo mismo que aportaría un camión de 5 toneladas en el centro del campo: estorba. Robben está muy lejos del futbolista que fue antes de lesionarse. Sneijder, que empezó la temporada de manera fulgurante, parece haber bajado su nivel aunque, para mí, sigue siendo un gran fichaje, lastrado ahora por unas molestias desde el último compromiso internacional. Cannavaro alterna segundos en los que recuerda al Gran Capitán de la Selección Italiana, con minutos en los que se gana a pulso ese mote de Cannamalo.
La mejor noticia, aparte de los de siempre, Casillas, Ramos y Van Nistelrooy, la aparente resurreción de Raúl, situado por fin en su puesto natural donde, además del trabajo de siempre, aporta olfato de gol y visión de juego.
Pero es lo que decíamos, en Europa, con esto, a veces no basta. No se ganan partidos sin bajarse del autobús, cosa que pretendió hacer ayer el Madrid. A poco que el rival corra y presione, terminan por ponerte en apuros. Y así fue. Después de un par de avisos, Pandev estableció la igualada.
Ya en la segunda parte, un balón que Raúl robó en el centro del campo sirvió para que el capitán enviara un pase de lujo a Van Nistelrooy que no desaprovechó, enviando el balón a la red tras sentar al portero con un amago excepcional..
Pero volvió a aparecer la indolencia. Cannavaro envió un pase criminal, una patata caliente, a Guti. El de Torrejón, que recibía de espaldas, estuvo muy lento y perdió la pelota. El balón llegó a Pandev, que marcó el segundo gol de los italianos.
Casi al final del partido Drenthe tuvo una ocasión para haber adelantado a los blancos. Pero, a veces, los dioses del fútbol son justos y la pelota salió desviada. El Real Madrid empató un partido por deméritos propios y, como suele ser habitual, sin jugar a nada. La pregunta empieza a estar en la calle. ¿Dónde está la excelencia en el juego para la que se fichó a Schuster?
Imagen: Diario As
Escrito por Antonio López |
4 de Octubre de 2007 con
1 comentario.
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Comentarios
[...] Guti y Sneijder mejoraron la imagen ofrecida el pasado miércoles. También Robben, aún muy lejos del futbolista que fue antes de lesionarse, apareció más. Las cosas como son, tampoco era difícil mejorar la actuación de Liga de Campeones ante la Lazio. [...]
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