Exhibición de Torres en la Carling Cup
La noche del pasado martes fue inolvidable para Fernando Torres. Su equipo se enfrentaba al Reading en la tercera ronda de la Carling Cup. Vencieron los reds 2-4, con hat-trick del Niño, el primero que consigue en su carrera profesional. Como tantas otras cosas que están por venir, Torres las hubiera querido conseguir con la camiseta que lleva bajo la piel, la rojiblanca del Atleti.
El partido fue un aburrimiento absoluto, como casi todos en los que participa un equipo de Rafa Benítez, un entrenador que, si pudiera, jugaría con tres porteros. Es de esos técnicos tipo Capello, que son felices con el 0-0 y dan palmas con las orejas cuando su equipo marca el gol de la victoria en el minuto 90 después de no haber jugado un carajo al fútbol.
Menos mal que, como antídoto a este tipo de técnicos, están los jugadores.
El partido del martes se preveía fácil para el Liverpool, pero los de Benítez venían de una serie de empates a 0 en Liga, acompañados, por supuesto, de mal juego. Planteó Rafa una alineación plagada de suplentes, salvo la presencia del Niño, al que, incomprensiblemente, había dado descanso en el pasado partido ante el Birmingham.
Marcó el Liverpool por medio de Benayoun. Empató el partido el americano Bobby Convey. Así se llegó al descanso.
En la reanudación, continuó el recital de Fernando Torres que, ya en la primera mitad, había demostrado que, pese a las constantes patadas de los defensas del Reading, era el único futbolista que aportaba algo diferente. Recibió el Niño un gran pase del argentino Leto, controló con el exterior de la pierna derecha, aguantó al defensa y remató ante la salida del portero.
Poco después, Halls marcaba el empate. Benítez reaccionó y metió fútbol en el campo. Con Riise y Gerrard, el Niño encontró nuevos socios en su tarea de ofrecer espectáculo. El noruego hizo una buena jugada por banda izquierda, centró al área ante la llegada de Torres y éste, acomodando el cuerpo para pegarla con el interior del pie derecho, mandó el balón a la escuadra. Golazo.
Para redondear el hat-trick y su magnífica actuación, Torres hizo el cuarto, a pase de Gerrard, que le dejó solo delante del portero. El Niño tuvo tiempo para pensar, demasiado, quizás. Pero Torres ha cambiado. También hay que decir que ni los defensas ni los porteros son los de la Liga Española, las cosas como son. En cualquier caso, el Niño se deshizo del portero y marcó a puerta vacía.
Magnífico partido de Fernando en un aburridísimo encuentro. Seguro que vienen muchos más, tanto buenos partidos de Torres como tediosos del Liverpool. Menos mal que los buenos futbolistas siempre están por encima de los esquemas de los entrenadores. Haz click aquí para comprobarlo.
Escrito por Antonio López |
27 de Septiembre de 2007 con
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