Aburrida victoria del Atleti en San Mamés

Victoria sin ningún tipo de brillo la del Atlético de Madrid en San Mamés por 0-2. Sin brillo y con muchísimo aburrimiento lo que, hasta el día de hoy, parece ser el sello de identidad del enésimo proyecto colchonero. Al menos, se ganó, pensarán algunos. A mí no me vale ganar así. Este equipo tiene la obligación de jugar bien al fútbol o, al menos, intentarlo. A día de hoy, ni lo uno ni lo otro. Sólo el Kun aporta alguna luz entre tanta oscuridad. Y ayer hubo mucha.

Se adelantó el Atlético con gol del argentino, un golazo marca de la casa. Pelotazo en largo al Kun, control de éste seguido de un recorte que dejó en el suelo en un defensor, regate a otro más y pum, balón a la red con la izquierda. El Kun es un futbolista genial, de los que pueden estar sin tocar un balón durante los 90 minutos pero capaces de arreglar un partido cuando están inspirados. Y el argentino está en un momento de forma espectacular.

Tras el gol, el conjunto de Aguirre se echó atrás de manera vergonzosa. El Athletic pudo empatar en la jugada siguiente al gol, pero el remate de Etxeberría se estrelló en el palo. Dominaban los leones, porque el Atleti era incapaz de dar dos pases seguidos. Cogían la pelota y la regalaban. El centro del campo madrileño estuvo especialmente nefasto ayer, con un Raúl García muy desaparecido y un Maniche que fue de lo mejorcito del Athletic. Todos los pases del portugués terminaban en las botas de los bilbaínos.

Pese al dominio del Athletic y pese a tener dos jugadores de más (Maniche y su compañero de fechorías Pernía, siempre inútil en su puesto), los leones no tienen pólvora arriba. Les cuesta un mundo generar una ocasión de gol.

En la segunda parte, más de lo mismo. Tuvo que cambiar Aguirre a Perea, de lo mejorcito del Atleti, por lesión. El balón seguía siendo del Athletic, pero sin ocasiones. Caparrós empezó a mandar a sus muchachos adelante, metiendo más delanteros y asumiendo riesgos atrás. Pero el Atleti, empeñado en no matar el partido, no aprovechaba los huecos. Los más implicados en conseguir el empate eran Maniche y Pernía.

Sin embargo, las ocasiones no llegaban. En cambio, tras el enésimo pelotazo de la zaga colchonera, el rechace le llegó a Forlán que, desde 30 metros enganchó un magnífico disparo que se coló por la escuadra de Gorka. Injusto 0-2 en el marcador. Por empeño y ganas, el Athletic mereció el empate. La diferencia estuvo en la mayor pegada de uno y otro equipo.

Curiosamente, con la desventaja de dos goles, empezaron a llegar las ocasiones más claras del Athletic. Leo Franco tuvo que intervenir en un par de ocasiones y terminó el encuentro medio cojo, después de un mal gesto en un despeje. Acoso de los leones en los minutos finales, con gol anulado a Joseba Llorente incluido. Aún no sé qué pitó el árbitro.

En cualquier caso, 0-2 final en el marcador y varias conclusiones. El Athletic, si sigue así, volverá a pasarlo mal. El Atleti ganó, sí, pero cuando uno juega mal, lo normal es que pierda. Y, por favor, Señor Aguirre, bastante tenemos ya con lo que tenemos: mande a Pernía al banquillo de una santa vez. No nos merecemos tanto sufrimiento.

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Imagen: Diario As 

Escrito por Antonio López | 27 de Septiembre de 2007 con 0 comentarios.
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